martes, 9 de septiembre de 2014

Respuestas…

Despierta a media mañana, recostado en su cama deshecha. Intenta abrir los ojos pero un dolor repentino le avisa de la resaca que le espera; se toma la cabeza con ambas manos y se sienta, ve la hora, es tarde ya. Tiene ya dos meses jubilado, está divorciado, por lo que la hora realmente no le importa.

A un lado de la cama hay una botella, la toma y le da un trago; sintiendo cómo el líquido le raspa la garganta lastimada por el exceso. Toma su cartera y ve que no tiene dinero, lo último que recuerda, fue que recibió su pago y se fue directo a una cantina donde pidió una botella y después… Ya nada recuerda.


No ha pagado la renta, la luz ni el agua y ya se quedó sin dinero. Frustrado se dejó caer de nuevo en la cama, cayendo en su almohada mientras toma la otra para taparse la cara; de pronto su cabeza se llena de respuestas… Cuando siente el aroma de un perfume barato llenar su cabeza.