miércoles, 6 de noviembre de 2013

A mi hijo...

Hola hijo mío, te escribo esta líneas que dictan mi alma, palabras que sangran y me quitan la calma.
 
Tengo tanto que decirte que no expreso nada, como expresarte cuando no existen palabras.
 
Te debo tanto, mis ojos me queman, mis dedos tiemblan, emociones encontradas, como expresarlas!
 
Sentirte entre mis brazos, tan delicado, con miedo a romperte, llorando solo de tenerte, te abrazo a mi pecho, lloro de nuevo...
 
No existe ser humano que venza tan profundo sentimiento, nada mas fuerte que tus pequeños dedos.
 
Lloro de emoción con tus pequeños bostezos, tus ojos cerrados expresan tanto, te veo dormido y soy el vulnerable, rendido a tus leves suspiros, a tu menor movimiento.
 
Eres tan frágil, tan perfecto, la imagen viviente de un deseo anhelado...
 
No tengo voz que exprese mi alma, mis manos que tiemblan con lagrimas impresas manifiestan mas que mil palabras.
 
Eres el todo y eres lo único, el caos lo convertiste en universo, el absoluto que ahora solo sobre ti gira...
 
Hijo, te amo tanto, un amor nunca conocido, porque consciente estoy… De que tu nunca has nacido.