lunes, 4 de noviembre de 2013

Orando...

Te doy gracias por el hambre que tengo, por los sinsabores que me has dado, por las tristezas que ensombrecen mi alma, por las necesidades que me quitan el sueño, por las deudas que me quitan el aliento...
 
Gracias por darme la vida que me permite hacerle frente a todo, por la inteligencia para poder buscar las salidas, por la tenacidad que me permite levantarme, por la tolerancia de aguantar las caídas.
 
Gracias por darme la oportunidad de conocer a los amigos, de distinguir lo que realmente me hace falta, de disfrutar mi humilde casa.
 
Gracias por la salud que persevera con dietas obligadas, por mi familia que se impone ante las faltas, por el trabajo que llega cuando así lo dispones, por enseñarme que el carecer de cosas no me hace pobre
 
Gracias por seguir conmigo cuando la Fe he perdido, por permitirme seguir adelante, por dejarme caer mas de una vez, gracias por caminar a mi lado.
 
Gracias por ser mi faro en tormentas cerradas, por ser mi luna en mis caminos empedrados, por ser mis estrellas en mis mares sin tierra.
 
Gracias por darle sentido a mi vida, gracias por permitirme entenderlo, gracias por así comprenderlo.
 
Te doy gracias por el tiempo que en vida me permitas seguir caminando, por el momento que me detengas, por mi partida intranquila, repentina, por saber que cualquier camino a ti me lleva.
 
Gracias por permitirme perder el camino que me demuestra lo frágil que soy como humano, que me obliga a buscarte y de nuevo a recuperarte
 
Te pido por los amigos que están a mi lado, por mis enemigos, para que ilumines su alma, para que todos vivamos bajo tu mano, tolerándonos, aceptándonos, respetándonos.
 
Gracias por a todos aceptarnos, gracias por aceptar los diferentes nombres que te damos, religiones hay muchas, todos sabemos que el fin siempre es el mismo, vivir todos bendecidos bajo el mismo camino...