lunes, 1 de septiembre de 2014

Nunca me verán…


No me he dado por vencido, solo estoy descansado, tendido sobre las opiniones que los demás tienen de mi...
 
Cansado de luchar contra todos los que no quieren que avance, de cargar a todos los que nunca han hecho nada por levantarme, de gritar a todos los que nunca han querido escucharme, de intentar hacerme notar ante los que nunca se detienen a verme, de tratar de tocar a los que jamás me han sentido, de imaginar el sentir a los que nunca he tocado, de sentirme incompleto por ser siempre juzgado por mentes incompletas, de estar lleno de tantos vacíos...
 
Agotado, cerrando los ojos, mientras suspiro las nostalgias que suda mi cuerpo, como bebiendo la misma agua que mi cuerpo desecha, como intentando recuperar lo que mi propia vida ha dejado, en un pasado necio a desaparecer, en una vida actual, igual a la de ayer, donde los diferentes resultados son los mismos obtenidos... En los tiempos pasados.
 
Reposando para ganar fuerzas y levantarme de nuevo, para seguir el camino, cayendo las veces que tenga que caer, muchas veces tropezando con la misma piedra, siempre criticado, siempre señalado, pero siempre renacido. De mí siempre dirán mil cosas, pero nunca me verán... Darme por vencido.