miércoles, 3 de junio de 2015

A media voz...

Estaba sentado, viendo los ojos entrecerrados de la bella dama que tenía recostada en sus piernas, acariciando su cabello; mientras le decía a media voz - No sabes cómo deseaba tenerte así, recostada en mis piernas, acariciando tu cabello. Viendo tu bello rostro, adorando cada centímetro de tu hermoso cuerpo - Mientras la mujer daba sus últimos suspiros de vida, en las manos de ese depravado… Que tenía varios meses de estarla acosando.