sábado, 19 de octubre de 2013

Días lluviosos...

De nuevo lluvia, gotas de agua que caen para limpiar la tierra como lagrimas que sanan almas.
 
Precipitaciones que terminan planes, planes que nacen con el agua.
 
Las individualidades generan historias diversas en un mismo escenario, crónicas diluviantes en escenografías  comunes, desenlaces muchos, todos distintos.
 
Días lluviosos convertidos en encierros para unos y lutos para otros. Tormentas que caos provocan, deslaves que defunciones dejan, inundaciones que aíslan pueblos, agua señal de vida convertida en señal de muerte.
 
Es el cambio climático justifican algunos, es el daño que hemos hecho a la naturaleza afirman otros. Explicaciones muchas, resultados pocos. Lo único real es que nada puedes hacer cuando la naturaleza decide llorar para curar sus penas...