sábado, 23 de noviembre de 2013

Rosas rojas...

Que rosa tan hermosa tienes entre tus manos, roja como siempre te han gustado, perfecta, a medio abrir, con la sedosidad exacta en cada uno de los pétalos, hermosa rosa en tus cuidadas manos...
 
Esta flor entre tus manos representa lo que en mi vida has dado, lo que has formado, como lo has cuidado...
 
Me sembraste, me cuidaste, me viste nacer, cuidaste cada uno de mis años como los pétalos de esta flor, identificaste cada uno de mis errores y me mostraste el camino correcto, siempre podando las espinas de tu creación...
 
Con el mismo empeño con el que cultivas tus rosas cultivaste mi vida, abonaste cuando tenias que abonar, podaste cuando tenias que podar, cosechaste lo que tenias que cosechar...
 
Ahora me veo como esa perfecta rosa, con las espinas debidamente cortadas, con el firme empeño de solo mostrar lo mejor que pueda dar y todo lo malo, al igual que las espinas, nunca usado para hacer daño a los demás...
 
Como esa rosa que orgullosa portas hoy te doy las gracias por el esmero y cuidado, por la forma en que nos has cultivado y por presumir lo que has logrado...
 
Ahora madre mía con esa flor entre tus manos que representa todo lo que me has dado de ti me despido, con mis manos entre tus manos, los dos con la rosa entre los dedos, te doy mi ultimo beso... Antes de cerrar el ataúd para tu entierro.