lunes, 23 de diciembre de 2013

Cuando dejan de brillar...

Es día de abrir los regalos, es navidad! una día lleno de felicidad para esa rica familia, los niños acostumbrándose a todo tenerlo reciben una gran variedad de premios, por ser buenos hijos, por tener buenas calificaciones, por de todo hacer caso, por su suerte de ser adoptados.
 
Reciben sendos regalos, son dos niños, con padres adoptivos que nunca pudieron tener hijos, los llenan de presentes, conscientes que los están malcriando pero no pueden evitarlo, esas dos criaturas les mostraron una nueva forma de amar que solo conocieron al adoptar, una nueva felicidad en un matrimonio que estaba a punto de fracasar...
 
Las edades varían en dos años, uno de ocho y el otro de seis, ambos hermanos de sangre que se quedaron sin padres, ambos adoptados de un orfelinato.
 
Abren sus regalos muy emocionados, son tantos, tan variados! la verdad es que no han dejado de recibir detalles desde que a esa nueva familia llegaron, comprenden que los adoptaron, a esas alturas ya todos en esa familia se integraron.
 
Cuando fueron recogidos y llevados a esta nueva casa iban con unos juguetes que en el orfanato les habían dado, ya desgastado por pasar por muchas manos, ahora con tantos nuevos regalos esos desgastados juguetes fueron, como en las casas ricas se acostumbra, simplemente desechados. Tirados junto con otras cosas que venían cargando, entre esos desechos había una cobija, una que simulaba ser un carro de carreras cuando en una cama era puesta, ya por el tiempo maltrecha, descolorida, mal zurcida, puras cosas que ya no servían...
 
Toda la basura es llevada al tiradero de esa gran ciudad, ahí donde convergen dos mundos, el que nace con los desperdicios de esa gran urbe con el que los alimenta como si fuera una enorme ubre.
 
Pepenadores que viven con lo que otros desechan, basura que genera vida, vidas que emergen donde nadie lo espera.
 
Los juguetes tirados, junto con la cobija simulando un carro, acompañado de restos de comida dan forma a una extraña navidad para una de esas familias, para ellos no es el mismo festejo, no es una fecha especial, no hay nada que festejar, solo el esperar por todo el caudal de cosas valiosas que les llegara...
 
Un padre de familia ve en esos tesoros encontrados unos hermosos regalos para sus tres hijos, la familia vive en una casa de cartón, entre montañas de basura, los padres duermen en el suelo, sobre un sucio colchón, los niños duermen en unas tablas encima de unas cajas, intentando mantenerlos alejados de tanta alimaña que inunda el lugar.
 
Los niños no van a la escuela, es un lujo perdido generaciones atrás, su única educación es el saber reciclar lo que llega de la ciudad, es el único estudio que van a recibir en esa gris forma de sobrevivir.
 
El feliz padre entrega los regalos encontrados, repartidos entre sus tres hijos, cada uno ilusionado, emocionado con todo lo recibido... Pero nada se compara con lo que sus tiernos corazones sintieron cuando vieron las tablas de su cama convertida en flamante auto de carreras, cuando con la cobija encontrada esas tablas fueron cubiertas...
 
Que es lo que rige la vida útil de las cosas? cuando ya no sirven realmente o solo cuando dejan de brillar... Como las cosas nuevas de los demás.