jueves, 19 de diciembre de 2013

De camino al trabajo...

Caminando para la oficina va, es su debut como diseñador en una presentación con clientes, preocupado como siempre, tiene que llegar, trae todo listo para lo que va a presentar, le es imposible faltar...
 
Pasos apurados, son las siete treinta y cinco de la mañana y su hora de llegada es a las ocho, va en tiempo sobrado, lo confirma satisfecho mirando el reloj sonriendo.
 
Apenas paso los veinte, de diseñador recién egresado, aun seducido por las tentaciones propia de su edad, ya no es estudiante pero en el fondo se niega a dejar esa vida relajante, ahora como profesionista acostumbrándose a las reglas de su nueva oficina...
 
Unas cuadras antes del despacho donde apurado va esta una agencia de modelos, la mas prestigiada de la ciudad, con lo mas selecto en personal...
 
Justo cuando por la puerta va a pasar, sale una hermosa modelo, el sol de la mañana le das a ambos de frente, el ve como brilla su cabello, como resplandece su piel, vestida con una blusa ligera, una minifalda desde donde nace unas eternas piernas y montada en unas sandalias coquetas...
 
La guapa mujer se encamina en el mismo sentido que caminando va quien no se debe de tardar, con paso cadencioso, como bailando al ritmo del ligero viento que con su falda juega, viento que provoca que revele un poco mas allá de sus torneadas piernas...
 
La imagen se congela en el atento espectador, la corta prenda atrapada en el viento provoca que por un instante se quede sin aliento, la atractiva modelo mas pendiente de los textos que del caprichoso viento no reparo en controlar la rebelde tela...
 
De forma automática el paso aminora, como mudo publico de tan bella obra. En una mano lleva un portafolio, en la otra unos planos, bajo el brazo unos bosquejos, puras cosas que ahora estorban para sacar su móvil, tenia que tomar imágenes, tenia que tomar un video, tanta belleza debía terminar en algún lugar impresa...
 
Luchando con los planos, bosquejos y portafolios, como pésimo malabarista, intentaba sacar el celular para grabar tan bella vista.
 
La curiosa caravana llego a una esquina, justo antes de llegar a su oficina. La bella modelo dio vuelta a la izquierda y el fin de su camino estaba de frente, se quedo detenido, pero solo un instante, volteando a un lado y al otro, hacia la hermosa tentación y hacia donde tenia su presentación...
 
Dio un suspiro y con profunda determinación hizo lo que es del hombre su perdición, sucumbir a la tentación. Giro a su izquierda, determinado, decidido a obtener la imagen perfecta de tan bella presencia.
 
Ahora ya resuelto a concluir su obra, llevaba los planos atrapados bajo su barbilla, los bosquejos en su boca, con la mano libre con el celular luchaba, el aparato negándose a salir del saco, llegaron a otra esquina y la sirena siguió de frente, hacia donde la calle cruzaba con una avenida.
 
Tenia que tomar el video ya, tenia que tomar unas fotos ya! si llegaban a la avenida esa única oportunidad perdía...
 
Como pudo saco el móvil, lo prendió y de inmediato enfoco, preparándose a tomar el mejor video de su vida, ya en su perfil lo veía, ya calculaba el numero de visitas que esto le traería...
 
Apunto, la cámara enfoco, la falda en el viento coquetamente cooperando para lograr lo mejor, con una gran sonrisa, enseñando dientes que se asomaban entre los bosquejos que mordía, se preparo... Y el celular se apago.
 
¡Que!, no puede ser, con los ojos abiertos, las cejas levantas, los bosquejos en los dientes, los planos en su barbilla y el maletín en su otra mano, veía que el teléfono ya no tenia batería.
 
Con un grave y sonoro gruñido provocado por la impotencia hizo el berrinche de su vida, pataleando el suelo, viendo como se alejaba la coqueta presa, un nuevo gruñido, nuevo berrinche, moviendo las manos, mordiendo muy fuerte...
 
Y como siempre pasa, como animales racionales que somos, en los peores momentos nos salva el instinto, siempre presente en momentos difíciles, cuando esta en juego la vida, cuando ya no tenemos salida, instintos que le recuerdan... Que lleva en el portafolios una pila recién cargada.
 
Con un nuevo gruñido, ahora de triunfo, avienta los planos al piso, se quito los bosquejos de los dientes, cambio de pila al celular, de nuevo los planos al cuello, los bosquejos a su boca, y se integro a la persecución, todo con la misma rapidez y coordinación de unos pits del gran premio de Brasil.
 
Ya estaban a unos metros de llegar a la avenida, era ahora o nunca, prendió el celular, la cámara enfoco y el video comenzó a grabar, el lo veía, como en cámara lenta, como la imagen quedaba impresa, como el vaivén de la falda en un acto de solidaridad lo ayudaba, esas interminables piernas por fin quedaban guardadas...
 
Vio la hora, las siete treinta y cinco, aun tenia tiempo, pensó y descanso, viendo una y otra vez el resultado de su dedicada persecución...
 
¡Las siete treinta y cinco! ¡La misma hora de cuando vio el reloj por primera vez! con pánico observo un segundero congelado en la misma posición, vio la hora en el celular, confirmando que no solo estaba atrasado, tenia quince minutos de que su junta debió haber empezado...
 
Ahora el tigre que agazapado asechaba a su presa se convirtió en la mas ágil de las gacelas, saltando tomas de agua, bancas, perros, macetas, todo lo que estuviera a su paso...
 
Llego al despacho, subió corriendo a las oficinas, la recepcionista le alcanzo a decir que tenían 10 minutos que lo estaba buscando, entro a la sala de juntas, ya todos estaban reunidos, su jefe y los nuevos clientes.
 
Abrió su portafolios, saco las tendencias del mercado que toda la noche había preparado, puso en la mesa los planos todos doblados, coloco en la pared los bosquejos de la campaña que por una semana había perfeccionado, ahora mojados y marcados por fieras mordidas e inicio profesionalmente con su presentación...
 
La junta termino, con la promesa de revisar su propuesta a sus clientes despidió, tomo su maltrecha presentación y al privado de su jefe se presento...
 
Recibió la regañada de su vida, la primera de su corta carrera, no fue despedido por ser recomendado, pero si fue reprendido y condicionado. El joven callado aceptaba toda la culpa, mientras de reojo su perfil en su móvil revisaba... Orgulloso vio que gracias a la bonita, tenia ya mas de mil quinientas visitas, todas con felicitación por tan esplendida y espontanea aportación.