jueves, 26 de diciembre de 2013

Discutiendo...

Discusiones eternas, donde la razón junto con la imprudencia se afianzan en necias verdades a medias, colgando como velas en tormentas vencidas por fuerzas implacables que nunca terminan, veleros perdidos sentenciados a ser encallados por la ignominia provocada por tu nula intelección de lo mas elemental que gesta lo que tanto acusas, que es todo lo contrario a tus insalubres razones...
 
Luchas interminables donde se escupen ofensas en bocas de hienas con filosos dientes dispuestas a despedazar con la palabra todo lo que vaya en contra de sentidos perdidos por la carencia de brújulas que los razonen, extraviados en un mar de pretensiones rebuscadas que solo llegan a los mismo orígenes, nunca a destinos reales y concretos, solo somnolientos resultados sin tener nunca la certeza de estar en lo correcto por ninguno de los polos que genera tan negras corrientes...
 
Furias cegadas por iras fermentadas en alcoholes adulterados, fanatismos insaciables de pretensiones de mesías que no llegan mas allá de liderar minúsculas sectas apasionadas de sus propias verdades, ahogadas en idiosincrasias fertilizadas por ignorancias bien administradas y mal canalizadas.
 
Manos que parlotean palabras que faltan en alegatos vacíos, intentando llenar huecos formados por argumentos infértiles donde solo nacen necedades de creencias grises manifestadas en egos espeluznantes, agonizantes, mal heridos por lo infundadas de las razones que les dieron salida...
 
Invariablemente prorrogando argumentos en la eterna noche, peregrinaciones tras premisas negadas a quedar estancadas, de nuevo te lo afirmo, simplemente no estoy de acuerdo contigo... En el marcador en que termino el malogrado partido.
 
 
 

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