domingo, 15 de diciembre de 2013

En la fila...

Te vi, y se paro el tiempo... te segui viendo, estamos a medio metro, haciendo fila para ser atendidos, volteas de nuevo, yo te sonrio...
 
Que sucias jugadas del destino que nos pone cosas tan bellas a solo centimetros de distancia, en los lugares mas inoportunos, cuando menos esperas encontrarte con una reina, en un sabado al medio dia, cuando no se trabaja, todos en fachas, formados para hacer solo un pago, cuando no tienes planes de nada, cuando solo a eso te levantas de la cama.
 
Ahora, convertido en un Indiana Jones perdido en el desierto, con la ropa hecha girones, con esa misma mirada cuando a lo lejos ve un espejo de agua, pasmado, adivinando si es algo real o solo una alucinacion mas...
 
Asi me quede, rindiendote tributo, en medio de una cola de gente inconforme, eres tan bella, debes andar llegando a los treinta, con mucha lozania, con tu piel tan tersa, con una mirada picara, como despistada, tan provocativa, tan practicada...
 
Como siempre pasa, cuando menos lo esperas, apareces de la nada, el puro sonido de tu risa provoca que todo a  tu alrededor quede difuminado, como borroso, como un efecto de cine caprichoso.
 
No soy el unico que admira tu belleza, somos varios lobos mirando a esa presa, ella lo sabe y disfruta la atencion, de una forma coqueta, como quien no se da cuenta.
 
La fila se mueve, siempre renegamos de lo tardados que son para atender a la gente, por que justo ahora es cuando se les ocurre atendernos agilmente!
 
Una persona mas atendida, una menos para disfrutar el tenerte tan cerquita, casi siento que puedo oler el aroma que tu cuerpo emana, el que genera tu piel esparciendolo con tu frondosa cabellera, es como si estuviera a punto de sentirlo, como una cerrada niebla, como una envolvente marea, es una aura que hace aun mas irresistible tu natural belleza.
 
Una persona mas atendida, un lapso en el tiempo menos, es hechizante ver tus movimientos, no puedo evitar este hipnotismo que provoca el vaiven de tu cuerpo mientras gesticulas palabras, mientras platicas con quien te acompaña, mientras detienes el tiempo donde quiera que poses tu mirada.
 
Otra persona mas atendida, mortificado veo como esta a punto de morir este espacio en el tiempo, este agradecimiento al Dios inmortal por darme esta improvisada probada del paraiso eterno.
 
Sientes mi mirada, de nuevo volteas, me diriges una sonrisa, como lo hace una diva que sabe que esta siendo adorada, te devuelvo la sonrisa, asi, todo maltrecho, mal vestido, mal peinado, como un tosco bosquejo de un novel dibujante que primero hace la base para dibujar al final a un caballero...
 
La fila avanza, otro mas que es atendido, juro que nunca habia visto a nadie ser tan eficiente recibiendo a la gente! ahora que quiero que los segundos sean minutos, que se detenga el tiempo, por lo menos para seguir un instante mas soñando con tocarte, no manosearte, nunca en algo tan perfecto, solo sentir lo suave de tu piel, tocando tu mano mientras me pierdo en tu mirada cubierta de largas pestañas...
 
¡Andando! me dicen despertandome de mi somnolencia, ahora soy el centro de todas las miradas molestas que reprueban mi torpe tardanza, entre ellas, la de mi adorada reina.
 
Paso a la ventanilla, hago mi pago, avergonzado parto hacia la salida, no sin antes voltear de nuevo para mandarte un beso con la mirada, agradeciendo el involuntario gesto de compartir un momento de tu vida con este afortunado mortal, minutos de gloria, soñando despierto, adorando lo bello, ahora partiendo contento...
 
Salgo con una gran sonrisa, bien va a valer la pena todas las explicaciones del mundo que voy a tener que dar... A mi mal encarada esposa que en la salida esperando esta.