lunes, 20 de enero de 2014

Apariencias


Va en su auto del año de marca alemana, la piel todo lo cubre, toques de madera, es como una gran etiqueta que a todos algo demuestra...
 
Porta orgulloso un reloj muy costoso, camisa, saco, pantalones, todo hechura de prestigiados diseñadores, calcetines de seda, cadena de oro, peinado a la moda, lentes muy caros.
 
Siempre bañado en loción, siempre la de última generación, a metros se huele que él está presente...
 
Su cuidado rostro refleja preocupación, las horas de tratamiento con sus costosas cremas no ocultan su mortificación, contesta una llamada en su oneroso celular, es su casero, los tres meses de renta vencidos ya los tiene que pagar, algo tiene que empeñar, por lo pronto ya consiguió donde ir a cenar, hoy es la inauguración de un nuevo restaurant en un evento para gente de sociedad...
 
Llega a su departamento, ubicado en uno de los mejores fraccionamientos, deja su saco en su sala de cuero, se sirve un trago y pasa a su cuarto en donde solo tiene una cama, abre su closet repleto de ropa, busca lo que va ponerse para lucir esa noche, tiene que lucir estupendo, de acuerdo al nivel al que pertenece, de acuerdo a sus ricas amistades, es un incipiente actor, esa noche puede ser que consiga algo con algún productor. La realidad es que siempre termina la noche con alguna dama rica y madura presa de aburrimiento que por unos besos aportan para el arrendamiento...
 
En su cuenta en el banco no tiene un solo centavo, no tiene trabajo, no sabe lo que es el ganarse el dinero, pero siempre viste con lo más caro, siempre colgado de los amigos, siempre presente y comiendo en eventos privados, es un elemento más de un mundo de alta sociedad, un universo simulado, pantallas de falsas presencias de seres que viven... De puras apariencias.
 
 
 
 
Pensamientos, reflexiones, lecturas