sábado, 1 de febrero de 2014

La empleada del mes...

Es la empleada del mes, la trabajadora más eficiente de ese enorme  almacén, orgullosa ve su fotografía montada en la pared, tiene el record de llevar más tiempo con esta distinción, es la envidia de sus compañeros, el bono mensual que recibe por ganarse ese lugar es un premio adicional, lo importante es distinguirse y estar por encima de los demás.
 
Es madre soltera, tiene tres hijos que mantener, ella sola ha sido padre y madre, sus hijos no necesitan nada más, tienen todo lo que esa determinada madre les puede dar...
 
Tiene poco más de ocho años de prestar sus servicios en ese lugar, empezó como afanadora pero a los pocos meses ya había recibido la oportunidad de progresar, continuamente la ponían como ejemplo de su tenacidad por buscar el prosperar, sus compañeros no la querían, no entendían su forma tan rápida de crecer, varios de ellos con muchos años sin recibir ni una oportunidad, eso era algo que la tenía sin cuidado, estaba muy ocupada y enfocada en la meta que se propuso cuando empezó a trabajar...
 
Desde que llego a la empresa se hizo notar por su gran ambición, siempre se quedaba después de cerrar, ayudando a sus superiores en lo que se pudiera ayudar, siempre muy atenta a las instrucciones del Jefe en turno, siempre atenta al jefe en turno, no había nadie más determinada a crecer, nadie más decidido que esa mujer...
 
El negocio es un gran almacén de un corporativo internacional, los jefes de Área son de gran variedad por lo diferente de su nacionalidad...
 
El jefe de Personal es un hombre de color,  estadounidense, un Afroamericano acostumbrado al trabajo, con un color muy oscuro en su piel, con un pelo grifo perfectamente recortado, él fue el primero que le dio una oportunidad cuando le permitió el entrar a trabajar.
 
El jefe del Área de Mantenimiento era un alemán, de trato muy formal, recto y correcto en su forma de laborar, rubio, de ojos azules, él fue su primer Jefe y el que la impulso para que subiera de puesto...
 
El Jefe actual era un Ingeniero Japonés, un ser muy inteligente, capaz de llevar el control de los inventarios de las  diferentes mercancías solo en la mente, blanco de tez, con un cabello lacio y muy negro como el color de sus ojos, él fue el que le dio la oportunidad de crecer en el área de Almacén.
 
Las oportunidades que se le presentaron las fue aprovechando, subiendo de puesto, mejorando en salario, todos los jefes estaban contentos con ella, sus compañeros no dejaban de verla con celos, con envidia, siempre creándole rumores, esparciendo chismes que nunca tuvieron eco con sus superiores, intentos vanos de desprestigiarla, ya era para todos sus superiores algo más que otra simple empleada.
 
Ahora desde hace tiempo convertida en la Empleada del Mes, con ese bono adicional que le permiten lujos que no son de primera necesidad, nadie la ha podido desbancar, nadie hace lo que ella por conservar ese lugar...
 
Después de un día como tantos, contenta y orgullosa llega a su hogar, que de nuevo la van a promover le acaban de informar, ahora ya a un puesto de supervisión, sonríe de saber que su tenacidad y entrega ya tienen su recompensa, bien ha valido la pena todo el esfuerzo que ha realizado, todo lo que se ha jugado, todo lo que por subir de puesto ha entregado...
 
Sonriente y triunfadora les prepara la comida a sus hijos, son pequeños, cada uno se lleva entre ellos un promedio de dos años, el más grande de siete años, el que sigue de cinco y el más chico por cumplir los tres años...
 
Contenta con ellos bromea, su mesa aparenta de las Naciones Unidas una mini asamblea, el primogénito tiene un tono de piel oscuro con el pelo muy grifo, el de en medio es rubio, con unos grandes y expresivos ojos azules, el menor que es él bebe de la familia es blanco con el cabello muy negro, con unos ojos oblicuos que reflejan una gran inteligencia... Un niño que a su corta edad tiene todos sus juguetes ordenados por color, tipo y consistencia.



cuento empleada del mes