miércoles, 5 de marzo de 2014

En silencio…

Es un día nublado, con lluvia incesante. En la ventana de una habitación en un segundo piso se ve un rostro mirando a la calle, la cara esta difuminada por las gotas de agua y el vapor de su respiración.
 
Los tonos grises del día hacen eco en su nostalgia, una gotera marca la hora como segunderos señalando el tiempo. Se escucha el ruido de las gotas cayendo junto con el ronroneo de un antiguo proyector, en la pared una vieja película casera ocupa su lugar.
 
Su frente en la ventana, un vapor que crece y desaparece con cada respiro, recuerdos invaden su mente, recuerdos de una vida que parece ausente, ajena.
 
Mudas imágenes iluminan su rostro hasta que la película termina, con su frente insensible por el frio del vidrio sigue con la vista perdida en la interminable calle. Un celular suena sin parar, decidido a ser contestado, no para hasta ser contestado.
 
- Papá ¿En dónde estás? - Le pregunta su hijo mayor.
 
- Estoy aquí, en el cuarto de arriba - Contesta a media voz.
 
- Por favor baja, ya es hora de ir al funeral de Mama - Y sin decir más, terminan la llamada.
 
Él y su esposa duraron cuarenta años de casados, tuvieron tres niños, él la quiso mucho, adora a todos sus hijos, siempre fue un esposo ejemplar, dedicado, dio todo por ellos, ahora que ella partió confirma cuánto la amo… Pero en silencio nunca la perdonó.
 
Ella con esa familia siempre soñó, él nunca a nadie le dijo… Que era estéril desde que nació.