martes, 12 de agosto de 2014

Una mujer madura


Una hermosa mujer se está bañando, recorriendo su cuerpo enjabonado, disfrutando el agua que recorre su cuerpo, es una hembra madura, madre de tres hijos, con las marcas en el cuerpo dejadas por parir a sus niños, unas marcas que no demeritan la sensualidad que la distingue, una dama que se ha hecho más hermosa con el paso del tiempo...
 
Los años ya se marcan en su rostro, con arrugas en los ojos, en la frente, marcas que atestiguan su edad, marcas que la hacen más interesante, marcas que le dicen a su amante... Que ella sabe muy bien lo que hace.
 
Su cuerpo bronceado resalta en el agua que le va cayendo, levanta sus torneadas piernas para enjabonarlas, moldeadas por las horas de baile que dedica a la semana, termina, se enjuaga, sale de la regadera y satisfecha se ve en el espejo...
 
Es una mujer madura, con las claras muestras de la edad en su cara, con las claras consecuencias de dar vida en su cuerpo, una mujer madura que tiene las huellas del tiempo en toda ella, una mujer madura que no tiene problemas en serlo, que acepta su edad, que sabe que con cada año que pasa, se hace más interesante, que ha aprendido que los hombres la desean por lo que representa...  Una mujer que sabe cómo dejar a la gente satisfecha.
 
Sonríe mientras se peina frente al espejo, como la mujer plena, completa y experimentada que es, que hace el amor hasta sentirse complacida, que no le interesan las apariencias, que lo único que pide... Es que no le mientan.
 
Sale del baño y empieza a vestirse, a tomar cuerpo como el buen vino tinto que es, que ha sabido madurar con el tiempo, un buen vino que sólo lo disfrutan quienes saben paladearlo, quienes saben cómo despertarlo, quienes saben cómo disfrutarlo... Un bueno vino que no es para todas las mesas, sólo para esas, que se lo merezcan.
 
Termina de vestirse y sale a la calle, como un fruto maduro que aparenta estar al alcance de todos, pero que realmente muy pocos tienen la capacidad de alcanzarlo.
 
Es sólo un día más para una mujer madura que es admirada por muchos y envidiada por muchas, una mujer cuyo único secreto para ser tan popular... Es tan solo aceptar plenamente su edad.