viernes, 19 de diciembre de 2014

La ultima esfera...

Está muy atento, poniendo las esferas en ese árbol de navidad, tiene una gran sonrisa que no puede disimular. A sus diecinueve años es la primera vez que tiene esa oportunidad, es huérfano desde que tiene memoria, se crió en la calle. Sus tutores fueron prostitutas y traficantes quienes le enseñaron a sobrevivir; desde niño sólo se ha dedicado a delinquir.
 
Es navidad y no pudo evitar la tentación de adornar ese árbol, ahora que se le ha presentado la oportunidad. Sin prisas, pone cada una de las esferas, gozando el momento; constantemente corrigiendo, acomoda las luces, monta la estrella en lo más alto.
 
Suaves melodías de cánticos navideños se oyen en el fondo, es la atmósfera perfecta para un emocionado niño que florece en el cuerpo de ese joven anciano, maltratado por la vida, acabado por los vicios.
 
Termina de poner la última esfera y camina hacia atrás, para observar su obra. Da un par de pasos y de repente tropieza, cayendo de espaldas; maldiciendo se levanta y da una patada a lo que lo ha tropezado.
 
Es el cuerpo asesinado del anciano que habitaba esa casa, el mismo que estaba a punto de prepararse para navidad; acercando las esferas, las luces y la estrella al árbol que estaba a punto de arreglar, cuando ese malviviente se coló por la ventana... Para entrar a robar.