jueves, 24 de octubre de 2013

Con los mejores pasos...

Es domingo, el tan esperado domingo, día de danzón, en la plaza se reúnen los bailarines listos a presumir sus mejores pasos, pulidos por los años, las mejores galas presentes, coronas de canas llenan la pista, aparatos auditivos se ajustan, imprescindible no perder el compas, caballeros por un lado, damas por el otro, la tercera edad esta presente...
 
Jóvenes corazones en experimentados cuerpos dan gala de sus mejores pasos, todos se conocen, no importa los nombres, las fallas de memoria no afectan la convivencia, las sonrisas llenan de belleza los rostros que el tiempo intenta apagar, nada importa, los achaques quedan atras, cada tonada es su oportunidad de regresar en el tiempo...
 
Plazas publicas que se convierten en salones elegantes, los mismos donde aprendieron los pasos que puntualmente presumen, la galantería presente, el coqueteo emerge.
 
Canciones que son clásicas, reyes de la pista que reclaman su poderío, reinas que flotan guiadas por manos expertas, cadencias perfectas, el ritmo marcado por todos iguales, pautas que solo la experiencia enseña.
 
Canciones continuas, pausas obligadas, grupos por turnos, descansos que preparan para la siguiente tanda.
 
Muchos años de historia interactuando cual jóvenes ingenuos buscando la aprobación de su pareja.
 
Danzas fascinantes para los que estamos presente, ajenos, publico al que solo se le tiene permitido ver, regla no escrita estricta para todo aquel asistente a estas improvisadas obras, oportunidades únicas para apreciar la disciplina en tan prodigiosa expresión...
 
Pero el tiempo es el tiempo y reclama su lugar, los intervalos obligados ya no cumplen su función, las coyunturas desgastadas reclaman las exigencias adicionales a las que son obligadas, jóvenes corazones forzados a ceder ante los reclamos de los desgastados cuerpos...
 
Las sonrisas no ceden, al contrario, ahora son mas grandes, dentadura postizas que no demeritan en lo mas mínimo la luz que ilumina los ahora fatigados rostros, despedidas excesivas, siempre deseando el volverse a ver, deseos con ese sentido de vida que solo los que están en esta etapa de su vida puede entender...
 
Las música cede, las luces se apagan, solo queda el murmullo de la gente retirándose de lugar. Un domingo mas que cede su lugar, una nueva semana esta por empezar y para estos jóvenes improvisados... La cuenta regresiva para el próximo danzón de nuevo se puso a funcionar.