viernes, 17 de enero de 2014

Cocinando...

Preparando una tartaleta... Tomando los mejores ingredientes que la vida ha dado.
 
Para la pasta empezamos amasando experiencias amargas, sazonándolas con tristezas vagas, recuerdos borrados, risas calladas, amores inconclusos, sueños olvidados, debemos agregar esencia de entereza que es indispensable para que todo se amase de forma certera...
 
El amasar firmemente es el secreto de esta receta, es importante que todo ahí quede bien integrado, batir hasta que la mezcla quede bien espesa, ya que se tenga una masa bien integrada se deja reposar, de preferencia cerca de la ventana, para que el aire ayude a ventilar, oxigenar todo lo que oxidado esta, que los vapores que emanen algunos ingredientes tengan por donde salir, permitiéndole respirar, dejando nuestra masa madurar.
 
Una vez que esté lista se extiende, debemos cuidar que esto sea de una manera regular, no deben quedar grumos, nada que pueda afectar el resultado final. Una vez bien extendida la ponemos en un molde previamente engrasado con ánimos renovados, cuidando que cubra todo los rincones, es indispensable darle forma con una pala de madera forjada en el alma, una vez lista pasamos a preparar el relleno...
 
Para prepararlo agregamos primero media taza de miel, de la más empalagosa, dos tazas de buena actitud, un litro de amor a sí mismo, tres tazas de aceptación, dos de reconciliación, una de adaptación, dos kilos de abrazos de preferencia de parientes cercanos, tres kilos de besos variados, se recomiendan que algunos sean de los padres amados, otros de hermanos, algunos de tíos, que no falten de los abuelos que son lo más sagrados, pueden incluir de novios antiguos y actuales, amantes eventuales, de cónyuges que no estén desgastados y también algunos que otros besos robados...
 
Todo esto lo pones en una batidora, en la velocidad más baja, para que dejes que todos los ingredientes entre ellos se encuentren, se mesclen y cada uno se integre, se tiene que ir vertiendo poco a poco buenos recuerdos sazonados con bellos deseos, siempre cuidando que no queden coágulos, todo debe quedar perfectamente mezclado, integrado, compenetrado...
 
Cuando veas que está quedando espesa le agregas risas eternas, de esas que son sin motivo, que nacen sinceras, no busques las que son compradas, consigue las que son donadas, esto le van a dar fragancia a nuestra tartaleta, le dan un mejor color y ese sabor que buscamos lograr con esta original receta...
 
Ya que el relleno está listo lo agregas a la masa, cuidando en no tirar nada, todo debe quedar dentro, cubriendo cada pequeño hueco, espolvoreas azúcar blanca de la esperanza en toda la tartaleta y listo, a disfrutar la cena!
 
Se recomienda servir en porciones pequeñas para que todos prueben esta rica receta, siempre debes ser tú quien primero la pruebe para que puedas compartirla con aquellos a los que quieres, que todos conozcan tu sazón en esta rica receta del corazón...
 
 
 
 
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