domingo, 26 de enero de 2014

Entre mesas…

Concentrada se le ve, atendiendo mesas, sirviendo cafés, platillos del día, especiales de la semana, inicia desde las cinco de la mañana, siempre sonriente, infaltable su uniforme impecable, el maquillaje discreto, sin un cabello suelto.
 
Tiene más de cuarenta, la mitad de su vida ha sido mesera, inicio para cubrir los gastos de la escuela, siguió porque tenía que ayudar con los pagos de su abuela, continua porque sirviendo mesas se ha convertido en toda una maestra...
 
Tiene una vida plena en ese universo cuadrado, entre mesas ha hecho su vida, un centro de comida en donde giran muchos universos...
 
Ha sido testigo de cómo se han cerrado grandes negocios, ha visto como alcaldes pactan para pavimentar calles, matrimonios arreglarse negociando patrimonios, parejas pelearse por un beso no darse, jóvenes amantes con caricias secretas, reencuentros de viejas amistades, reuniones de cabildo con el filo de la política haciendo mella, de todo ha visto ella...
 
Muchos ya la conocen, escogen su área cuando les asignan mesa, siempre haciendo nuevos conocidos, todos encantados por sus amables modales, es increíble la capacidad que tiene para recordar tantos nombres.
 
Cuanto termina su turno agotada parte a su casa, tiene que exfoliar tantas vibras que cargan su alma, absorbe sentimientos de todo tipo, de tanta gente, desde colosales alegrías hasta profundas decepciones...
 
Solo conoce una forma de hacerlo, se cambia de ropa y sale a una pequeña cafetería, la misma que parte cada noche, ya tiene una mesa escogida, una que atiende la misma mesera, ya la conoce por nombre, es la misma con la que cada noche... Desahoga sus penas.
 
 
 
 
cuento mesera, lectura facil