sábado, 29 de marzo de 2014

Infidelidades... Un pensamiento.

Que historias tan profundamente superficiales nacen y mueren todos los días en sus oscuras noches, en lo oscuro en el día, historias de amor que nacen de la forma más apasionada y mueren cuando las pasiones fueron desahogadas, sumidas en remordimientos que ahogan los recuerdos placenteros obtenidos, algunos planeados, otros fortuitos gracias al destino que descaradamente juega con las debilidades de quienes así justifican sus males.
 
Encierros que son cómplices de traiciones involuntarias o fríamente calculadas por resacas de fastidios en relaciones sin sentido, es más fácil engañar que afrontar las consecuencias de terminar con lo que da una paz social, con lo que da la apariencia de tener un hogar, con lo que da la tranquilidad de mantener todo lo material...
 
Infidelidades que nacen y que mueren con muchos culpables, el olvido, la indiferencia, el tiempo, la rutina. En la vida todo se justifica, el fallar, el mentir se puede perdonar, pero es algo que en el fondo es muy difícil de olvidar.
 
Redes sociales, mensajes de texto, nuevas herramientas para esta pandemia, alcobas virtuales para las más bajas pasiones, haciendo el amor con un extraño mientras su pareja se encuentra a su lado, nuevas relaciones que aprendieron a internacionalizarse. Una epidemia que ahora esta más lejos... De poder erradicarse.