lunes, 31 de marzo de 2014

Mundos paralelos...

El viejo Macho alfa de este grupo de simios ha dado todo por defender a su clan, tiene cicatrices de viejas batallas ganadas por defender a sus hembras, a sus crías, por cuidar su territorio, por cuidar su gran familia.
 
Feroces luchas contra predadores están firmadas en todo su cuerpo, ya está viejo, ya el tiempo y las heridas le han hecho mella, su andar es cansado pero nunca deja su puesto, siempre atento, siempre vigilante, siempre dispuesto a defenderlos a todos...
 
Por su territorio anda merodeando un joven macho, fuerte, está atento al valioso reinado del viejo macho, algunas de las hembras le han permitido acercarse, con algunas ha llegado a aparearse, el viejo líder cuando se da cuenta lo encara, una fiera pelea se inicia, pero ya es una pelea con muy poco argumento, la juventud se impone y el viejo jerarca es humillado, sin más es echado de su propio reinado, todas sus hembras a las que defendió, los hijos a los que cuido, su territorio que tanto defendió, todo lo pierde en solo un instante, su familia tranquilamente le da la espalda, a nadie le importa lo que él hizo por ellos, ahora ya es solo un viejo que ya no es necesario, solo ha dado unos pasos y ya es algo por todos olvidado...
 
Herido y humillado el viejo macho, cojeando, huye del lugar, va corriendo con una pata herida hasta que se cansa, hasta que su fuerza también queda vencida, sigue su andar pero ahora caminado despacio, sigue cojeando, tiene una profusa herida en su pata derecha, tiene otra mordida que le ha dejado la piel colgando en un costado, está mal herido, su instinto así se lo ha dicho.
 
Un recién jubilado camina por la calle, tiene sesenta y cinco años, era el presidente de una compañía refresquera a la que el comité de socios por estrategia comercial ha decidido jubilar, presto sus servicios por cuarenta años, creció con la empresa, lucho por ella, juntos sobrevivieron crisis, devaluaciones, la gran recesión, cuando todos daban a la compañía como terminada él siempre la saco de nuevo adelante, hoy se mereció un gran homenaje, otros jubilados fueron invitados para que dieran unas palabras recordando sus logros, los nuevos ejecutivos sonrientes le presentaban sus respetos, aun no dejaba el edificio cuando ya estaban desocupando la oficina que había ocupado por tantos años...
 
El viejo macho ya con un paso más lento, arrastrando la pata enferma, buscaba un refugio, un lugar donde poder protegerse, no había muchas opciones, los mejores arboles eran los que formaban su antiguo territorio. Encontró un frondoso árbol frutal, subió como pudo hasta lo más alto, hasta donde pudiera estar a salvo, hasta donde pudiera vigilar por nuevas amenazas, tomo algunos frutos y sentado por primera vez en años, comía solo, sin el gritar constante de los más pequeños, sin el gritar de las hembras, solo se escuchaba el ruido natural de esa selva...
 
El recién jubilado llego a su elegante departamento, estaba en una de las zonas más prestigiadas de la ciudad, tenía quince años que se había divorciado de su primer esposa con la que duro treinta años de casado, hasta que el poder cegó su razonamiento, hasta que su sed de crecimiento también le dio un valor a su vida personal, vio a su fiel y entregada esposa como un modelo que también tenía que renovar, vivía rodeado de trepadoras sociales que veían en ese interesante hombre un excelente partido, jóvenes bellas que vivían de lo que sus encantos podían conseguir, bellas joyas disponibles para todo aquel que las pudiera comprar, se divorció y se casó con una hermosa edecán que era treinta años más joven, el tenía en ese entonces cincuenta y cinco años, su joven esposa solo veinticinco, ambos en la plenitud de grandeza, ella en su belleza, el en su riqueza...
 
El viejo macho vio el día morir, ya se oscurecía, los ruidos empezaron a cambiar, los animales corrieron a resguardarse, los depredadores de la noche salían a cazar, animales de vida nocturna que saludaban a su nuevo día, comió de nuevo, busco un buen lugar en ese alto árbol y se dispuso a dormir, era la primera noche con la que solo se acompañaba con la luna, una luna que muda lo veía con suma tristeza, era todo un soberano dejado de lado, sin más compañía que sus nuevas heridas...
 
El recién jubilado entro a su departamento, no se molestó en hablar a su esposa, sabía que no se encontraba, desde que ella se había enterado que estaban por jubilarlo se había vuelto muy fría, conservaba mucha de su belleza, cuidada en extremo en una vida en la que no hacía nada, solo cuidarse, solo mantener esa belleza que era su eterna apuesta, lo recibió el personal de limpieza quienes lo ayudaron con su portafolio y su abrigo, fue al bar y se preparó una copa y con un andar cansado se sentó en su elegante sillón, viendo el enorme ventanal que le dejaba ver la gran ciudad, guardaron su portafolio y el abrigo y le entregaron unos papeles, por su experiencia sabían que eran legales, los abrió para ver una demanda de divorcio, su amada esposa le exigía separase por diferencias irreconciliables. Hizo una mueca que quiso ser una sonrisa irónica y le dio un trago a su copa, el silencio reinaba en todo ese espacio, solo estaba prendida una luz del pasillo por lo que estaba prácticamente a oscuras, solo con la luz de la luna iluminando su copa.
 
El nuevo día tomo su lugar, el viejo macho se enderezo para ver la grandeza del bosque a sus pies, el ruido del despertar de las diferentes especies reinaban el lugar, comió un poco y salió a investigar la zona, apenas había avanzado por unas ramas cuando se encontró con una colonia de monos, una con la que en su momento fueron rivales, una familia con la que peleo su territorio, era liderada por otro experimentado macho al que en su momento había vencido, era un poco más joven que él y aún conservaba su puesto en la familia, no estaba herido y aún estaba en su plenitud, al verlo de inmediato se le arrojo encima, con un alarido de guerra, lo ataco violentamente persiguiéndolo por todos los arboles hasta que perdió el equilibrio y cayó a tierra...
 
El recién jubilado en cuanto se despertó llamo a su abogado, tenía una cita con su mujer para ver los detalles del divorcio, se pusieron de acuerdo y acudieron a la cita. Llegaron a tiempo, pasaron a una elegante sala de juntas donde los esperaba su aún esposa con un regimiento de abogados, las demandas eran muy simples, ella quería todo, nunca firmaron un convenio antes de casarse por lo que ahora era una indefensa presa, con los abogados de su esposa cegados por la ambición de la jugosa comisión que se llevaban de todo eso, el debate entre abogados se convirtió en una fiera pelea donde se despedazaban lo poco de dignidad que aun a él le quedaba.
 
El viejo macho como pudo se levantó, la caída le había fracturado una de sus patas, arrastrándose se retiró del lugar, el dolor lo obligaba a moverse despacio, le era imposible poder subirse a otro árbol, estaba a merced de los predadores que a esa hora ya andaban en busca de alguna presa con que alimentarse, busco refugio en unos troncos de un árbol tirado, encontró lo que parecía una madriguera abandonada y ahí se metió...
 
El recién jubilado salió con su abogado de la junta, estaba claro que no iban a descansar hasta quitarle todo lo que le quedaba, lo que en años de triunfos había logrado, aún estaba impactado de la agresividad de los abogados de su aun bella esposa cuando recibió una llamada... Era de la empresa donde había trabajado, tenían una filial que habían abierto para movimientos fiscales, una empresa fantasma que le sirvió para desviar impuestos, una vieja estrategia usada por muchos, un pecado común en el mundo de los negocios, un arma común usada cuando querían desviar la atención por nuevos cambios, una forma de demostrarles a los socios lo recta que era la nueva administración, ahora esta arma la estaban usando contra él, lo estaban demandando por desvío de dinero, por un desfalco del que en su momento todos estuvieron de acuerdo, un movimiento que les genero a todos millones, una artimaña de la que solo el aparecía involucrado, una estrategia que usaban para tapar otros pecados, estaban simplemente usándolo como una cortina de humo, no era nada personal, era solo cuestión de negocios, él lo sabía, el mismo había hecho lo mismo con la administración que el suplió, también en su momento le toco sacrificar a alguien, ahora él era el cordero que ponían en el matadero, era la ofrenda que presentaban para calmar la ira de los dioses, era la forma acostumbrada de hacer nuevos negocios...
 
El viejo macho despertó por el dolor del sueño que lo venció por el cansancio, la pata rota la tenía colgando, se la toco y emitió un gruñido de dolor, estaba todo herido por las mordidas y la caída, el hambre lo obligo a salir para buscar algo de comer, se arrastró entre los arboles buscando frutos caídos, insectos, lo que fuera que pudiera comer pero no encontró nada, había muchos animales buscando lo mismo con la diferencia de que se podían mover libremente, un rugido lo hizo quedarse quieto, sin moverse, sin respirar, poco a poco se empezó a mover pero de nuevo lo escucho, pero estaba vez más cercano, algo a su espalda se estaba moviendo...
 
El recién jubilado comento con su abogado de la nueva demanda que le estaban poniendo, al abogado le basto un par de llamadas para conocer todos los detalles, el panorama estaba muy negro, el abogado fue muy franco y le explico que no veía como podían rescatarlo, lo primero que intentarían era declararlo en bancarrota, pero sabían que las cuentas del banco ya estaban intervenidas, las propiedades ya estaban identificadas, no había nada pada poder rescatarse, el mismo abogado ya sentía que debía separarse, ese cliente ya no iba a tener ni con que pagarle, por sus años de litigio sabía perfectamente que lo tenía todo perdido...
 
El viejo macho se agacho y anduvo muy despacio hasta quedar al pie de un gran árbol, como pudo intento trepar, cuando quedo todo callado supo que lo habían localizado, no se escuchaban ruidos de otros animales, el alboroto que había hace unos minutos se había callado, señal de que un cazador estaba acechando, se quedó quieto a un lado del árbol, de repente dio un salto con la pata sana para empezar a trepar, subió un metro cuando sintió como una mandíbula se clavaba en su pata sana, grito tratando de zafarse, pero unas afiladas garras ya estaban rasgando su piel, el peso fue mucho, no pudo resistir, con un fuerte grito cayo, quiso voltearse cuando unas fuertes quijadas le trituraron el cráneo...
 
El recién jubilado escucho impasible las explicaciones de su abogado, se despidió con la recomendación de buscar otro despacho, alguien que tuviera más experiencia en la nueva demanda, alguien que estuviera de acuerdo en acompañar a ese moribundo, alguien que hiciera algo más que solo buscar el lucrar con los casos que tuvieran en mano, él sabía que nadie de prestigio iba a aceptar su caso, era un divorcio y una demanda millonaria por desvío de dinero, sabía de antemano que lo tenía todo perdido. Llego a su automóvil donde lo esperaba su chofer, pidió que lo llevaran a su departamento, sentía como esa angustia lo corroía por dentro, sentía como su cuerpo temblaba de la furia por la impotencia que estaba siendo orillado, empezó a golpearlo todo, el chofer asustado detuvo su marcha y le pregunto si se sentía bien, el no alcanzo a contestar, un dolor empezó a recorrer su hombro izquierdo, acalambrando todo el brazo, el dolor recorrió el hombro hasta su pecho, su chofer espantado lo saco del vehículo, no sabía que estaba pasando, el cayo pesadamente al suelo agarrándose el pecho, para cuando llegaron los paramédicos ya estaba muerto...
 
El viejo macho reflejado en el espejo de los mundos paralelos ve como es velado con cientos de llorosos dolientes, muchos de ellos solo pendientes de salir en la fotografía... El nuevo jubilado reflejado en el mismo espejo de los mundos paralelos ve como es devorado y sus huesos dejados como ofrenda al reino de la naturaleza.... Ambos ven sus reflejos impasibles, hasta que ya no hay nada que ver, se voltean y cada uno, con nuevos bríos, toman un nuevo camino, uno que nace de esos mundos paralelos hacia un nuevo universo compartido, uno donde las diferentes especies hablan el mismo idioma, uno donde no existen animales salvajes o animales inteligentes, solo animales diferentes.
 
Un universo donde conviven seres tan variados, que entre todos son aceptados, donde la riqueza no nace del territorio que pelean, sino de la capacidad de respetar las diferencias que se tengan, un nuevo mundo Animal donde los seres no se manejan... Por puro instinto animal.