lunes, 17 de marzo de 2014

Sin haberlo escogido…

Sentada frente a un gran espejo rodeado de focos, en su camerino propio, se desmaquilla una diva, poco a poco va quedando limpia su piel extremadamente cuidada, acaba de terminar su segunda presentación en ese atiborrado teatro.
 
Es la estrella principal de una obra que esta rompiendo records de entradas en todo el país, llena de elogios en cada función, su camerino está repleto de flores, siempre distintas, siempre de diferentes admiradores, pese a todo vive una vida tranquila, el glamur lo deja colgado a un lado de su vestuario cuando parte a su hogar.
 
Nunca falta alguna joya que le hacen llegar como una ofrenda a su particular lindura, nunca las acepta, no le interesa ponerle un precio a su belleza...
 
Un auto con chofer la espera, vive en uno de los barrios más distinguidos, en un gran apartamento con una vista a toda la ciudad, el mobiliario es hecho a la medida, todo de diseñador, una fortuna costo el poder amueblar todo ese lugar.
 
Revisa los mensajes del buzón de voz que le han dejado, sonríe cuando escucha las atrevidas invitaciones de todos sus admiradores, las promesas de amor, los reproches por no contestar sus llamadas, las de desesperanza por no tener una oportunidad de con ella cenar...
 
Su fiel asistente la acompaña, le prepara una bebida mientras ella se sienta en su sillón favorito, ahora está repasando los mensajes de texto que le han llegado, a su móvil y a su página personal, el portero de su edificio llega a su puerta con otros tres arreglos florales, los deja en la mesa del comedor, de forma coqueta sonríe cuando ve las tarjetas, sabe que es una reina, sabe que tiene a hombres poderosos rendidos a sus pies, esta consciente que lleva una vida soñada, por más de una envidiada, tiene fama, dinero, fortuna, todo se lo ha ganado a pulso, trabajando, empeñada desde siempre a seguir su sueño…
 
Que lejos quedaron esos días cuando jamás se dio por vencida, cuando todos la rechazaban, cuando todos la humillaban, cuando todos de ella se burlaban solo porque sin haberlo escogido... Nació siendo niño.